lunes, 26 de octubre de 2015

Estados Unidos teme que Rusia corte los cables submarinos de Internet

La presencia de submarinos y barcos espía rusos cerca de los cables submarinos de Internet está preocupando de verdad a las autoridades de Estados Unidos, que temen que Rusia corte dichos cables en periodos de conflicto.

El New York Times, fuente original de la información, dice que no ha visto evidencias de cables submarinos de Internet cortados, sin embargo el actual contexto de la política mundial ha aumentado la preocupación de las autoridades de Estados Unidos y sus aliados ante la mayor actividad militar de Rusia a nivel mundial.

El origen de esa preocupación está en las agencias de inteligencia, que han estado monitorizando la actividad de Rusia alrededor de los cables de Internet, unos cables que van desde el Mar del Norte hasta el noreste de Asia y las aguas más cercanas a Estados Unidos. Un portavoz del ejército de Estados Unidos ha reconocido que no puede emitir ningún juicio ante las operaciones de Rusia, debido a la naturaleza secreta que suelen tener las operaciones submarinas.

El mes pasado Estados Unidos siguió la actividad del barco ruso Yantar, que está equipado con dos sumergibles capaces de llegar a grandes profundidades. Estados Unidos comenta que han visto al Yantar ir de la costa este de Estados Unidos hasta Cuba, siguiendo de forma aproximada el trayecto de un cable de Internet conectado a la base de Guantánamo. La marina estadounidense ha dicho que los sumergibles tienen capacidad para cortar los cables de Internet.

Por otro lado no es raro que los cables de Internet acaben dañados o cortados por desastres naturales y por anclas. En caso de producirse esos casos, hay equipos que los reparan con relativa rapidez. Sin embargo si es un ejército enemigo el que los corta, habría que ver si luego permite su reparación.

Los cables tienen una gran importancia, ya que por ellos pasan datos de operaciones comerciales cuyo valor en total alcanza los 10 billones de dólares al día a nivel global, representando más del 95% de las comunicaciones.